Te busqué entre el público

y no estabas.

Busqué entre mis cajones

un moño

para regalarte mis palabras.

Observé a las personas,

busqué entre las caras

y no te encontré.

Se me desvaneció la sonrisa.

Me bajé del escenario,

aún esperando encontrarte

y parecías más de mentira que antes.

Te habré soñado?

habrán sido mentira 

las madrugadas en la terraza?

las horas en la bañera

debatiendo sobre el nombre 

de nuestro futuro perro?.

Anhelé visualizar a mi compañero.

Al chico con el que dibuje una vida,

con el que quiero tener un álbum de fotos.

Corro a Zapiola.

Me paro en la casita rosada

esperando a que salgas

a que me beses la frente

a que me armes con tus abrazos.

no apareciste.

La casita rosada se torno gris.

Ya no puedo recorrer Zapiola

porque es tu calle

La calle de nuestro amor.

Camino despacito por la avenida

y me pregunto

podrás amarme entera?

podré no ser un secreto Clásico?

podrás no ser otro delirio de amor

de mis tristes ilusiones?.

La puertita blanca desgastada de Salta

me espera.

Espera a que me siente 

en el escalón traicionero

y te escriba más poemas.

Me espera para verme esperarte y no llegar.

Me espera para que me tiré, 

me deslice por la chapa desgastada 

y que se me caigan unas lágrimas más.