El 30 de junio de 2006, durante los cuartos de final del mundial, Lehman, arquero de Alemania, saca un papelito en la tanda de penales, donde dice como pateará cada jugador de Argentina su propio penal. Gana Alemania gracias al papelito. No hay intercambio gestual ni de palabras entre arquero y jugadores contrarios, aunque la acción de Lehman , no solo a mí, sino a muchos en nuestro país, nos parece desleal, inapropiada. Ese día lo recuerdo, porque luego del partido, fui a mí primera sesión de terapia psicológica, luego de meses de averiguación en salas médicas públicas de Bahía Blanca. Cuando le conté a la psicóloga, como para evadir por miedo hablar de mi propia vida, que Argentina había quedado afuera del mundial, ella no supo muy bien de qué le estaba hablando y me llamó la atención.

Ayer por la noche, el Dibu Martinez (le dicen así por Dibu, el amigo de Chuavechito), atajó 3 penales, aplicando técnicas científicas ( avaladas, según un video de you tube, hecho luego del partido por alguien, por la Universidad de Michigan- sí, todo pasa en Michigan) basadas en la búsqueda de efectos en el contrario mediante el uso de lenguaje gestual y del lenguaje a secas. Mientras propiciaba un show expresivo a los rivales antes de cada penal, la nula cantidad de personas en el estadio y los micrófonos puestos al servicio de un ser sin demasiadas ideas extracorporales, pero con ganas de decir cosas que serán escuchadas por millones , su cara se desfiguraba y sus ojos lo transformaban del ser con cara de bueno y apodo del único hijo de la ficción novelera noventosa que no era de carne y hueso , a un verdadero monstruo al servicio del deporte y la gloria. Se transformaba , según palabras del Pollo Vignolo obtenidas en otro video de you tube, “en un animal” ( Vignolo dice textualmente que el arquero de la selección es un animal, centrando su adjetivación no solo en la habilidad majestuosa para atajar 3 penales de 4, sino también en su capacidad para manipular y generar miedo en el rival). Sus panelistas dicen cosas como: – y vos le ves la cara de bueno pero después se transforma y tiene esa cara de loco, y cosas así. En otro video de you tube del día de hoy, Marcelo Bonelli en su noticiero, dice, luego de leerse un tweet del árbitro más moralista del fútbol argentino Castrilli , aludiendo a que Martinez debió ser amonestado, que “no le busquemos el pelo al huevo”. La periodista (mujer) acompañante de Bonelli en el noticiero, dice : ya deberían salir las remeras con la frase ¡mirá como te como¡.

Para quienes no vieron el partido, las frases emitidas por Martinez a sus rivales son las siguientes:

-¡Mirá que te como….mirá como te como! (no hay que ser demasiado vivaz para comprender que la letra m de la palabra como puede ser cambiada por la letra j, y su funcionalidad es la misma).

-Sos un cagón, te reís porque tenés miedo.

-¡Te gusta mirar, mírame! ( tendencias voyeuristas a ser trabajadas por el Dibu con su terapeuta).

Paréntesis, 3 cosas que llaman la atención:

– El gesto del mete-saca, estilo esquiador, con los dos puños cerrados y la inclinación hacia atrás y adelante de la región pélvica, me dio cosita, tanto por su anacronismo (lo hacíamos como algo gracioso en los 90) como por su emulación a una mezcla estilística de Adam Sandler, Francella y Capusotto.

– Justo a Cardona ( último penal,es decir, el más importante, y dicho así al pasar, denunciado hace unos años, por abuso sexual en Argentina) no le dijo nada ni le hizo ningún gesto. Como si las valencias se equilibraran y la magia del lenguaje no le permitiera al Dibu, comunicarse con seres que manejan sus mismos códigos de relación afectiva. Por si a Cardona le faltaba el insulto, luego de errar su penal, un jugador argentino pasa y le dice: ¡te fuiste, gordito! .

– El árbitro le aclara a Dibu varias veces sobre sus dichos, pero la aclaración es llamativa: el árbitro le dice que puede decir palabras…pero no ese tipo de palabras. No hace referencia a la gestualidad, como si ese lenguaje no existiera.

Ser argentino , siempre implica tener a alguien abajo. No importa si se haya bajado del barco o no.

La elasticidad corporal y los reflejos ( no en su estado natural, sino aderezados por la manipulación psicológica al otro) hoy fue visto por mucha gente como un acto heroico (descontemos a los grandes medios y a los programas de fútbol que están hundidos en su propia ignorancia de hace tiempo).

Hay que tener cuidado: lo elástico y lo manipulador (se ve que óptimo e incapaz de ser visible en un deporte ya contaminado hasta la médula) no te quitan lo estúpido.