Cuando tuve miedo

abrí mi cuaderno y tomé mi lápiz,

recuerdos de libros

vinieron a mi

y esperé y esperé.

Llegada la noche

la aparición de una imagen

me hizo creer que todo esto

iba a pasar y sería salvada,

pero no.

Era una imagen

en donde había nubes

—símbolo aún más triste—

y la palabra nunca.

Mágicamente

un arco iris

me dio una segunda oportunidad.

Me sentí una criatura

pequeña

sin fuerza

ni valentía.

Las palabras me dejaron sola.

El amor y la fama

no significaron nada para mí.