Acá, el silencio se esparce como la humedad en una casa vieja

y allá, ese limite que bordea la frontera de mí identidad,

parece poblarse de palabras, de personas, y de acciones conocidas.

Acá el silencio, allá el desborde, y yo, a veces no puedo.

Quizás, me escapé de ese desborde, no te pido que me comprendas

hace tiempo dejó de interesarme que alguien me comprenda

hace tiempo dejó de interesarme que tus ojos me admiren

hace tiempo que me interesan otras cosas,

como el llanto del bebé del tercer piso

hace tiempo dejé de intentar que todo encaje en este mundo

hace tiempo dejé de querer ser importante para algo o alguien

hace tiempo asumí que soy el calco de mí padre, vasca y problemática,

hace tiempo que asumí, soy dependiente de mí madre.

Vos venís en ese sueño y me das un beso

me besas, y yo,

me siento una chica afortunada porque alguien la ama.

Vos venís en ese sueño y no sos arrogante,

miramos dibujitos animados

mientras afuera la pandemia deja a todes plasmades

mientras afuera los bichitos verdes esperan, ansiosos, por derrumbarnos.

Adentro nosotres pusimos un candado,

miramos dibujitos animados

tenemos muchas provisiones, libros y lapices de colores.

No necesitamos nada, no necesitamos historias de instagram,

se siente bien, escribimos haikus,

dormimos siestas largas

¿Imaginás algo mejor?

A veces puede ser aburrido que no te interese nadie,

entonces,

pego rostros que no conozco a cuerpos vacíos,

le escribo a alguien que no existe y lx voseo

me visualizo suficientemente adulta para pensarme estable

pero quizás, eso nunca vaya a suceder.

Aunque quiera pensar en el futuro no puedo

aunque quiera ser la que era, no puedo,

yo también estoy inestable, sí me miro en el espejo

no veo nada,

nada,

¿vos todo bien?

Cuando miro a otras personas

desearía

poder escabullirme en sus pieles

dejar de ser yo

para ser elles

y así,

ir cambiando

de cuerpo

en

cuerpo:

– ser un día una tenista

ágil

ser otro día una arqueóloga

eficiente

una profesora de yoga

elástica

una escritora

exitosa y depresiva

un chico indie con rulos

ombligo del mundo –

ser otro día

otra cosa

siempre,

otra cosa,

despertar todos los días

siendo otra cosa y no saberlo.

¿viste?