Peronismo y antiperonismo: test de pertenencia

A continuación, un listado arbitrario e incompleto de las vertientes del peronismo y del antiperonismo. Es probable que conozcas a un espécimen de cada opción y hasta puedas encontrar tu lugar entre ellos.

Los tipos de peronismo

  1. Peronista común: Puede haberlo en diferentes niveles socioeconómicos, pero siempre defiende la doctrina del General Perón. Tiene algo de Evita: una remera, un imán para el freezer, una imagen en la billetera. Cuando posa para una foto, hace la V de la victoria por default. Ama a Néstor y a Cristina por igual. Si los peronistas comunes están separados entre ellos, pierden todas las elecciones. Ejemplos famosos: Dady Brieva, Juliana Di Tullio, Alejandro Dolina.
  2. Larigo: Gorila al revés. Si un gorila es alguien que odia a los peronistas, un Larigo es alguien que odia todo lo que no sea peronista. Para él todo es claro. Los radicales son traidores, los socialistas inútiles y los troskos cómplices de Macri. Prefiere a Néstor antes que a Cristina. Son necesarios para ganar una elección, aunque a veces convenga que no se vean tanto. Ejemplos famosos: Guillermo Moreno, Carlos Kunkel.
  3. Larigo portador sano: Es un gorila al revés de baja intensidad. No difiere biológicamente del Larigo común pero aprendió en el 2015 que no alcanza sólo con los propios y no toleraría cuatro años más con Cambiemos. Prefiere a Néstor antes que a Cristina. Algunas teorías sostienen que, si vuelve al poder, mutará en un Larigo común y corriente. Ejemplos famosos: Roberto Navarro, Andrés Larroque.
  4. Peronista aspiracional: No es gorila porque no le dá el piné. No habla de peronismo, sino de justicialismo. Considera que el kirchnerismo no es peronista. Canta la marchita si tiene que hacerlo. Algunos defienden a Néstor, pero todos odian a Cristina. Están en cada rincón del país. Hay que mirarlos de cerca: saben traicionar. Ejemplos famosos: Julio Bárbaro y Miguel Ángel Pichetto.

Los tipos de antiperonismo

  1. Gorila Común: Le chupa un huevo la política pero tiene linkeado el peronismo con la corrupción. Por definición, todo sindicalista es alguien del que desconfiar. Cree que Macri y Vidal son cosas distintas. Puede preferir a Néstor o a Cristina indistintamente, aunque no los votaría jamás. Hay en todas las clases sociales. Por ejemplo, Alfredo Casero, la mitad de la clase media argentina.
  2. Gorila con pedigrí: Es un gorila que sabe hablar, que puede defender su antiperonismo con bibliografía. Puede citar a Yrigoyen, Larralde o Alfonsín. Considera a Alvear como un presidente fundamental de la historia argentina. Odia a Néstor y a Cristina por igual, aunque a veces los halague para quedar como más abierto. Le gusta decir que son más que los que son. Ejemplos Famosos: Carlos Pagni, Juan José Campanella.
  3. Gorila Orgulloso: Perón es satanás y el gorila orgulloso es el cruzado. Cree que su gorilismo explícito es un favor que le hace a la patria. El peronismo le genera resentimiento y escupe su desprecio cada vez que puede. Le gustaría ser un Gorila con Pedigrí pero no le da la nafta. Odia a Cristina más que a Néstor, sólo porque está viva. Están por todos lados. Ejemplos famosos: Pablo Sirvén, Mirtha Legrand.
  4. Gorila K: Simpatiza con las medidas del gobierno de CFK pero no puede evitar sentir rechazo por el peronismo. Votó al trotskismo alguna vez. Frena el zapping cuando se cruza con Leandro Santoro o Martín Sabatella. Prefiere a Cristina por sobre Néstor. Parece haber pocos, cada vez menos. No se sabe si están en peligro de extinción o están agazapados. Ejemplos: Todos los de Nuevo Encuentro.

Como yapa, un recuerdo de la querida revista bahiense Imagen Pública, hecha hace varios años por, entre otros, dos escritores de Trafkintu: Mauro Fernández y Daniel Muñoz

2 thoughts on “Peronismo y antiperonismo: test de pertenencia

  1. También está el “gorila depilado”, que es un gorila que, ya sea que se ubique públicamente dentro o fuera del movimiento, hizo y hace un gran esfuerzo para que no se le noten los pelos. Aunque en el fondo se le nota el antiperonismo visceral. De todas maneras, existe la posibilidad de que, en el esfuerzo depilatorio, el gorila depilado con el tiempo atenúe ciertamente su gorilismo. Tal vez podrían entrar en esta supracategoría algunas subcategorías de las que mencionás, como el gorila K. Un ejemplo podría ser Gabriela Cerrutti.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *