pero de pronto,

y desde lo lejos,

aparece vivo aquel recuerdo,

     lobos que rastrean

huesos en la tierra con dejos de cielo,

lobas que mantienen vivos los destellos

de algo inquebrantable de lo interno,

producto sólo del esfuerzo de querer ser para siempre:

 lo que digo que pretendo

y lo que quiero conservar:

 mantener prendido un fuego

poco amable y duradero,

la que todo lo sabe,

almirante de lo eterno;

si la nombro suena erróneo, suena etéreo

pero se que se reluce en lo que veo

se que se desea lo eludido, impronunciable

se que hay rastro de mujer

en la que nace

en la que dejo