Impasible el tiempo 

ignora mi súplica.

El café se enfría 

mientras la noche se trepa por las ventanas.

Creer que vendrías fue fácil

creer es fácil

cuando de vos se trata.

Otro café se enfría 

mientras te espero 

la oscuridad ya se sentó a charlar conmigo.

Violento el tiempo

juega de espadachín 

con una de sus agujas.

A diestra y siniestra 

se mueve con su arma

hasta dar con mi resignada presencia.

Comenzó a clavar 

lentamente 

en mi corazón

todo el peso de tu ausencia.