Perfil en una página de sexo

nunca te ví pero podemos tener sexo si estás todo depilado, si no te gustan las cosas raras en la cama, si contás con casa propia con pile y aire acondicionado (jijijí), si tenés entre 37 y 35 y medio, si estás todo tatuado mejor, si no tenes pareja ni hijos mejor, si fumás porro y tenés mucho porro que no sea paraguayo mejor, más vale que no seas gordo, es indispensable que no hables de política, que no fumes cigarrilos y que vayas al gim es una condición (por supuesto), si sos pelado o muy morocho o mayor olvídalo, sería conveniente que fueras algo así como universitario o contador, y que tengas movilidad porque vivo lejos, si te gusta el hevy metal o la cumbia villera o el jazz o tenés el pelo muy largo olvídalo, si tu perfil dice que te caben los trans o los travestis posta me la baja, y si matás animales para comérltelos o tenés aritos o sos de otro país que no sea martínez ni me hables. ¡soy una chica muy liberal a la que le encanta el sexo! si te interesa el poliamor y esa onda ¡escibime!

Una idea para otro guión

Después de haber flirteado en el bar, el chico lleva a la chica a la casa de ella en el auto que anteayer le compró el papá y los dos se paran incómodos frente a la puerta, porque están en una película de adolescentes. Esa escena de pararse frente a la puerta y actuar una despedida para el espectador ocurre siempre, puede resolverse de cinco maneras distintas y el beso en la boca siempre es una amenaza. Por un recurso fantástico, estos dos chicos vuelven atrás en el tiempo como cinco horas, no se conocen ni saben por qué están ahí ni por qué son tan importantes para el que está mirando la peli. Entonces, se pasan media hora tratando de conocerse y les sale bastante bien. Asi que otra vez ella está por atravesar la puerta de su casa pero todavía no sabemos si se van a besar, si se van a decepcionar, si van a dejar todo para después o se van a cagar a palos. Alternando estas cinco posibilidades, mediante el recurso fantástico de borrar el tiempo, podemos hacer una película o una serie metadiscursiva y divertida. Lo único que necesitamos es poca luz, una cámara, una puerta y dos jóvenes.

En mi pueblo están de moda los microrrelatos

Cuando hago dibujos pienso en cosas que acá en el pueblo no hay. Por ejemplo no dibujo una pava, porque acá en todas las casas hay pavas. Tampoco dibujo uñas de gato ni panaderos aunque sean lindos, porque hay por todos lados. Lo que hago mucho son caras de personas que nunca vi. Es medio difícil porque después que las dibujaste capás te das cuenta que sí las viste, hace poco o hace mucho. Las viste en el Bingo o de pasada en la estación de servicio que hay a tres leguas. Yo me doy cuenta cuando llego a los ojos o las cejas y las tengo que romper, porque si las vi no vale. Mi hermanito adoptado me pedía que le dibuje autos, pero tampoco se puede porque por la ruta de enfrente pasan todos los tipos de autos, chatas y camiones, y los que no pasaron todavía van a pasar seguro, o sea que ya fue.

Teología para tontos

Eso es triangular, por supuesto. Plateado oscuro y un poco más ancho que la ciudad de México. Se acercó despacito, suspendido a mil metros arriba del monte Everest. No se movía, no mandó mensajes ni parece recibirlos. Algunos quisieron entenderlo o romperlo, o invadirlo o acercarse. También inventaron religiones. No hubo tsunamis, ni invasores, ni muertos ni nada. Todo es igual a lo que cualquiera haya podido recordar, acaso es igual a lo que recuerdan lo que otros recordaron. Está ahí.

Cuentito casi zen

Viene un negro que es dos veces más grande que vos y sabe todas las artes marciales. Te pregunta si viste algo y como no sabés qué responder te caga a trompadas y vuelve a decir si viste algo, y, como no viste, otra vez te caga a trompadas y así. Nadie te ofrece un té ni una escoba ni un amable koan, te dan solo piñas y ninguna pista para ninguna iluminación. Años más tarde, en tu cama de hospital, pensás que no hay tal cosa como una respuesta y que eran las piñas de la esfinge esa oscura el camino mismo, y que menos mal que justo pasaba por ese camino el ataque cardíaco que le dio al negro.