En mi pueblo están de moda los microrrelatos (Parte III)

IX

A veces los finde a la tarde es muy aburrido acá salvo la tele, pero cuando no quiero mirar tele me voy a caminar por alrededor del pueblo. Voy al ojo de agua que es donde sacaban para tomar los que llegaron acá cuando no había nadie, ni indios había dice mi abuela. Asique siempre salgo cuando el sol se mete un poco y llego ahí a la tardecita. Cada lugar que paso me hace pensar: la estación de tren está abandonada pero llena de cosas de fierro pintadas de rojo y seguro que dentro de un rato van esos tres pibes del pueblo a fumar droga. La calle que tiene ucalitos parece de una ciudá más que de un pueblo, del barrio de una ciudá auque la calle sea de tierra. Después en el terreno que está al lado del ferrocarril hay un banco de madera y un árbol antiguo solo que tiene clavada una chapa con un poema que dice que es de Rubén Darío y siempre lo leo: Hay un aromo nacido en la grieta de una piedra parece que la rompió pa salir de adentro de ella.

X

Escorbuto te agarra, dice mi abuela. Dice escorbuto como tres veces seguidas marcando las palabras. Te agarra si tomás el agua que viene del surgente viejo. Antes estaba buena y venían los picaflores a tomar, pero ahora viene podrida. Dicen que el olor a podrido es porque al agua le agarró azufre de las piedras, y eso es venenoso salvo para las moscas que el veneno no les hace nada pero se ponen verdes en vez de negras. Ahí alrededor del pozo está lleno de moscas verdes, que son más difíciles de matar porque tienen el cuero más duro que las negras. Ni para regar los árboles sirve esa agua. El hermanito adoptado que teníamos, el Alan, se murío por tomar agua de ahí un día a la tarde. Mi tía la Beba me mandaba a pasarle barras de azufre por el cuerpo cuando se enfermó, las compraba en lo del Albo.

XI

Cuando hago dibujos pienso en cosas que acá en el pueblo no hay. Por ejemplo no dibujo una pava, porque acá en todas las casas hay pavas. Tampoco dibujo uñas de gato ni panaderos aunque sean lindos, porque hay por todos lados. Lo que hago mucho son caras de personas que nunca vi. Es medio difícil porque después que las dibujaste capás te das cuenta que sí las viste, hace poco o hace mucho. Las viste en el Bingo o de pasada en la estación de servicio que hay a tres leguas. Yo me doy cuenta cuando llego a los ojos o las cejas y las tengo que romper, porque si las vi no vale. Mi hermanito adoptado me pedía que dibuje autos, pero tampoco se puede porque por la ruta de enfrente pasan todos los tipos de autos, chatas y camiones, y los que no pasaron todavía van a pasar seguro, o sea que ya fue.

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