-El escritor debe ser el enemigo de su época, de su generación y sobre todo de su “medio”. Todos lo hicieron (los buenos) y los que no lo hicieron quedaron como “mansitos”. Miren a Walsh, por ejemplo, tan mansito quedó que lo enseñan como un héroe.

-El medio del escritor es el “campo literario” (Bourdieu) que es la universidad o las tertulias esas de escritores de donde salen los amigos que se editan y se comentan por los diarios etc.

-Los contemporáneos tienen que estar necesariamente equivocados. No sé por qué, pero esa es la idea que tiene que alterarnos. Los amigos se equivocan, sí.

-El escritor es un visionario. Y en nombre de eso debe rechazar la autonomía (por desgracia, es decir, contra su voluntad), y al mismo tiempo abrazarla en nombre de un pasado mejor (el de las Letras, el de los grosos, el de los raros).

-La visión sin autonomía es defectuosa. Es falsa. Es realismo mágico o algo así “empoderado”.

-Los grandes escritores fueron visionarios (Arlt, Kafka). Hicieron realismo en la época de los raros (a secas), de los “cachivaches” (Girondo por ej. Qué pelotudo parece Girondo al que le lloran las rodillas, ahora).
 

-El escritor escribe contra las gestas. Fogwill contra Galtieri. Borges contra Viñas. Pero acá los muchachos no quieren agarrar el fusil, quieren ser orgánicos. ¡Están locos!

-La gesta de nuestra época es el kirchnerismo.

-La autonomía es necesaria para no hacer fácil la visión, que sea tortuosa porque entender es algo así como la selva oscura de Dante sin el ascenso claramente.

-Practicar una sociología malvada que mezcle el marxismo con la ideología de su enemigo político nos dará una verdadera visión de las cosas (en la época del error de cálculo marxista, de la mala planificación, es mejor insistir en su visión totalizante no sé por qué, lo otro sí es desesperante).

-El kirchnerismo estropeó el campo literario local porque confundió al escritor, lo obligó a ser bueno y trabajar para “el futuro del país” y de los proles. Y no hay futuro. Y no hay proles.

-El kirchnerismo convirtió al escritor en un organizador de eventos. Y no alcanza con la joda y la artesanía, lo artesanal, los libros baratos.

-En resumen, el visionario, el cómico, el capanga, el que se pone a disparar a lo Taxi Driver, algún tiro a un chorro le pega, algún tiro a un trans también.

-No sé cómo decirlo de una mejor forma.