¡Justicia! Historias seriales, busca productor ejecutivo para  cine-series-tv… oviroble54@hotmail.com

Algunas la reclaman… Otras la exigen… Otras la imploran… Estas… ¡La ejecutan!

Diseño de portada Mica Fernández

                                        

                                                                                       CAPÍTULO 27

Hora 00.30 del día siguiente.

Rumbo a la torre Imperio.

Ya amigado con la moderna tecnología del coche eléctrico de la forense, Malkevich –en medio del temporal- se dirige al punto señalado por Luciano Báez como enlace telefónico con el frigorífico Central… El ducho policía, tiene la corazonada que ahí se encuentran las niñas captadas engañosamente y no se equivoca, sólo que no confía en los mecanismos legales –manipulados por el pulpo Méndez- para solicitar órdenes y revisar el lugar, pues pondría sobre aviso a los captadores, por eso decide recurrir a la ayuda de alguien confiable y llama a Julio Quiroga…

 “Hola jefe” –responde el sargento, enredado en las cobijas de su cama matrimonial.

-Sé que es tu aniversario, pero te necesito, voy solo a la torre Imperio, creo que a las chicas las tienen ahí, nadie se debe enterar, nos vemos en veinte minutos…

“Sí, ya salgo teniente” –responde el leal compañero, quien negando con la cabeza, se disculpa con su esposa por hacerle interrumpir un acto bajo las sábanas.

A la misma hora, en casa de Yanina Corbalán.

Yanina se calza un enterito negro muy ceñido, toma una chaqueta de cuero y se dirige al garaje mientras hace una llamada…

 -Circe, debemos actuar. En quince minutos en el punto de encuentro. Convoca a las chicas…

 La receptora del llamado -Ana González- contesta saliendo de un canal de televisión, luego de finalizar una entrevista…

 “Comprendido, Hera… Yo tal vez no llegue a tiempo por la distancia, iré directamente al objetivo que me indiques” –responde la vocera de “Familiares del dolor” apurando su paso.

 -Bien, te aviso luego –le dice la forense convertida en la “Justiciera” líder, mientras va pasando por distintos ambientes de su caserón, entre cuales se destaca un gimnasio con sacos de boxeo y un ring.

Después de cortar, Circe activa una alerta a un grupo de Whatsaap compuesto por: “Artemisa, Atenea, Hestia, Némesis” y las convoca. Mientras la ahora Hera, descorre una lona que cubre a una camioneta van gris de vidrios polarizados y sin chapas patente… Y tras abrirse las puertas del garaje, sale rugiendo.

En el coche eléctrico, rumbo a la torre Imperio.

Hora 00.35

Malkevich realiza una videollamada a su apoyo del sector cibercrimen, el joven oficial Luciano Báez y le pide que rastree el piso de donde bajó el lisiado Quiróz, luego que mataran al dominicano José Antonio; respuesta que no se hace esperar…

 “Sí, lo tengo teniente… El ascensor fue pedido en el octavo”

-Bien, ahora necesito que interceptes todas las cámaras que puedas en ese perímetro, también las de la terraza y el subsuelo…

“De acuerdo, teniente… Voy a cerrar mi puerta con llave, debo violar ciertos protocolos legales para intervenir esa torre, cuenta con “cerco de protección legal…”

-Haz esto en secreto, nadie debe enterarse que voy en camino. Cuando lo tengas, pásame las imágenes al celular -remata el policía, observando al joven oficial en la pantalla de auto-… ¿Comprendido?

“Comprendido, teniente”.

En el automóvil de Julio Quiroga.

Hora 00.40

Cubierto por una capa con capucha, el sargento Quiroga coloca la baliza azul sobre el techo y de manera silenciosa se moviliza al punto indicado por su jefe, maldiciendo la copiosa lluvia que le obliga a circular con precaución.

Y así, tres vehículos convergen al mismo sitio, con el mismo fin, pero distintas motivaciones…

Continuará…