sentir el nudo en la garganta desatándose

por manos suaves y delicadas,

por oídos prestados 

y amistades entregadas.

por abrazos cálidos 

y te quieros bordados 

en la piel, 

que dejan huellas en el alma para siempre.

la angustia no persiste 

cuando escuchan con el corazón abierto,

el alma se vuelve más sabia

y el amor más certero.

secarse las lágrimas y ver manos 

ayudándote a levantar, 

haciéndote bailar,

al compás de la melodía de la felicidad,

al ritmo de la amistad.