Bichos
Ya no le tengomiedo a los bichoslos agarrocon las manosy miro investigandocada faucefiera y peludasus pequeñas patasfinitas Ya no me
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Me pasa que no puedo dormir sin frazadas, me gusta estar aplastada. Me pasa que duermo con una monita de
No puede estar sin música en sus auriculares verdes. A veces le hacemos señas para que nos mire. No sabemos
llegaron los demonios a quemar el núcleo Los bichos subterráneos salimos a la superficie Nos culpan por el calor pero
Mis compañeros y yo nos hacemos la misma pregunta: ¿Quién es la persona que trabaja de noche? Sabemos algunas cosas
“Amor en tiempos de guerras”, versión libre de Mucho ruido y pocas nueces de William Shakespeare La sala está llena.