ADDIO DEL PASSATTO

Desafiné, estoy segura que desafiné y todos se dieron cuenta.. Qué horror, me siento tan avergonzada. Podría ser el fin de mi carrera. Pero no fue solo mi culpa. Ocurrió  llegando casi al final del aria “Addio del Passato”. El concertino debía darme el pie, pero se olvidó, no sé. En los ensayos salía todo perfecto.

Qué vergüenza, tendrías que haber visto las caras de las señoras que estaban en la primera fila. Les faltó cubrirse el rostro con las manos. Como si les hubiera apuntado con una escopeta.

Medio tono, tampoco fue gran cosa, pero para ellas que estaban ahí sentadas al pedo  sin hacer nada es muy fácil criticar. ”Un insulto al gran Giuseppe”. Que se vayan todas a cagar, al fin y al cabo me hacen sentir como el matador matado. Y en realidad es lo que estaban esperando, que en algún momento gane el toro y quede tendida y desangrándome en la arena.

Pero no fue mi responsabilidad, Alfredo debía darme el pie en una de la partes más sublimes del aria, Los violines van marcando la cadencia perfecta e ininterrumpida, a lo lejos comienzan los violonchelos en el compás cuarenta y tres imitando la misma melodía; suavemente los vientos se hacen oír, el clarinete y el oboe todavía lejanos,  las frases se combinan y transforman, la melodía lentamente va creciendo y culminando en ese momento divinamente glorioso. ¡Ese  era el momento y se lo comió. Pedazo de pelotudo!. ”Non lagrima o fiore avra la mia fossa”,  ¡ahí era!, no antes ni después, pero el señorito se olvidó.

Lo que sucede es que me perdió el respeto como artista, eso fue lo que pasó. Exceso de confianza. Nunca tendría que haberme acostado con él. Es un Infeliz. Ahora siento que lo  odio y aparte, su esposa, Liz es mi mejor amiga…

Si me hubiera hecho caso cuando le dije que se alejara de él porque era un descontrolado y adicto a todo, no estaría pasando por lo que está pasando ahora. Liz siempre fue una ingenua y este pelotudo tiene tan internalizado esto de hacer cagadas que te lleva a hacer cosas que nunca creíste que ibas a hacer.

Por ejemplo yo nunca había fumado hierba, principalmente por mi voz, ni tampoco había consumido estupefacientes, y mucho menos comercializarlos.

Nada, es un extra, solo les hago el favor de conseguir para el elenco y los músicos de la orquesta que son bastantes. No más que eso. Bueno, en realidad si les sumamos el personal técnico y administrativo, pocos no son.

Por eso, ya te digo, el negocio malo no es, pero hay que estar.

¿Qué quieren? si con lo que nos pagan no nos alcanza para nada. Yo me lo tomo como si fueran viáticos.

Que picardía, no puedo dejar de pensar, por medio tono nada más. Tanto esfuerzo…

La vida de un artista es mucho más sacrificada y compleja  de lo que la mayoría se imagina. Y la sociedad muchas veces no te devuelve lo que vos humildemente le das. Si por esta boludez me bajan del elenco, estamos fregados porque perdemos la gira y perdemos todo. Después a los proveedores tenemos que pagarles igual. Y estos no joden. Pero este quilombo lo va a tener que arreglar el mismísimo  Alfredo que fue quien se mandó esta cagada.

Mi familia decía que me cuide más de los intelectuales que de los malhechores. Algo de razón tenían y nunca los escuché.

                ¿Me queres decir?. ¿Para qué iba yo a tener un arma en la cartera? si soy una artista. No fue nuestra culpa si el fagotista se quiso meter en nuestros asuntos.

La verdad que nos dio mucha pena porque fagotistas no son los que abundan. En cambio violines hay de sobra, vas y lo cambias por otro. 

Y la verdad, hoy, ¿a quién carajo se le ocurriría estudiar fagot? Si es más fácil sacarle sonido a un palo de escoba que a eso.

Necesito tiempo para pensar. Desafiné, listo, ahora ya está. Ocurrió  llegando casi al final del aria.

Fue mala suerte.

                               Addio del Passato.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *