Creo que todo va a pasar,

o es lo que escucho todo el tiempo.

Pero mientras tanto,

qué difícil llorar en los colectivos

tener el verso exacto en mente y verlo esfumarse.

Pero ya no importa lo que iba a decir 

si total, 

las palabras no te sirven.

No me malentiendas, por favor,

no me estoy victimizando

¿Pero qué posibilidad de rumbo hay en un mundo de entramados lingüísticos y de palabras insuficientes?

Igualmente ya las estaba sintiendo incompletas…

Las palabras no te sirven,

tendré que cambiar de estrategia…

Al piso,

otra vez no estoy pensando en mí.

Me rearmo,

vuelvo a caer.

Las palabras no te sirven,

y yo esperando a que respondas un mensaje,

dos palabras me alcanzan pero a vos no,

las palabras no te sirven.

Lo siento…

ah, lo hice otra vez.

No puedo conectar mi entramado de lógicas 

tampoco puedo conectar mi entramado de emociones,

mucho menos puedo conectarlos entre ellos.

Recuerdo, te juro que esta vez no lo olvido,

repito,

las palabras no te sirven,

las palabras no te sirven…

No, pará,

¿qué me sirve a mí?

ni idea, no se me ocurre.

Las palabras no te sirven,

las palabras no te sirven…

Armé un desastre de poema, soy un desastre de persona,

estar bien para los demás, lo tengo.

No,

así no era.

¿Por qué ya no me decís buenas noches?

Ah, cierto.

Las palabras 

no te sirven.

¿Pero y yo te sirvo?

¿Me querés? ¿Hay algo que estés dejando de lado para atenderme a mí?

No te disculpes, me hacés sentir peor.

¿Estás molesto?

Haceme sentir que todo es mi culpa,

sí, así es más fácil, 

así yo tengo que arreglar todo,

así todo corre por mi cuenta…

pido perdón,

perfecto.

Todo bajo mi control.

Palabras, decadencia.

Estoy en cero y voy hacia la izquierda.

Llorar, 

gritar,

reprmir,

hablar-demasiado-tarde,

nada de eso es más que signos, dios, ¿qué palabras saco ahora de mis desórdenes mentales?

escribir…

te dedicaría mis lamentos

pero escribo poemas

y a vos,

específicamente a vos,

las palabras no te sirven,

y es por eso, corazón 

que vos nunca

vas a encajar en mi vida,

y es por eso que este poema (no) es para vos.

Vos tu cicatrices y yo mis autolesiones…

dejémoslo así, con esa última frase, 

la recito para vos:

«Solamente dejame estar triste».

Qué final de mierda.

Y además, a vos…

Dejá, la corto.

Sólo quiero volver a casa.