Carta de un inocente
Paso todas las noches por la vereda bajo tu ventana. Trato de no mirar hacía arriba. Porque ahí
Paso todas las noches por la vereda bajo tu ventana. Trato de no mirar hacía arriba. Porque ahí
-Vamonos. -¿A dónde? – A caminar. – Es de madrugada. No hay nada. – Yo solo quiero caminar con vos.