Lamento breve
Cuánto dolor,por mí invocado,a mis manos ha llegadopor amar a quienno me ha amado. Sebastián B. GonzalezFui, vi y no
Cuánto dolor,por mí invocado,a mis manos ha llegadopor amar a quienno me ha amado. Sebastián B. GonzalezFui, vi y no
A tu imagen y semejanzame has moldeado,no sé por qué destratos,otra vez,esquivo te has mostradoa verme en tu gracia iluminado.
Pediría perdónpor todos los pecadosque en el corazón albergo mas bien sé yo que nosiempre uno se quemacuando con fuego
Amargas hieles del quererque no es querido bebo,si recuerdo el dulzor que en mis labioslos tuyos han impregnado. Y sangre
El tiempo corre y corre,escapándose como arenaen nuestras manos.Pasan las horas,pasan los días,pasan los mesesY este sentimiento,tan bello como intenso,que
Quieroque quieras querermetan fuerteque tengas que ser valientepara que no puedas seguir escondiéndote. Quierosonreírte a oscuras y que sin decirlolo
Indiferente en silencios reconvengoal que sin tretasel corazón me ofertay sin embargo, elijo siemprea quien no me quiere. Indiferentele soy
Ámame en grito de guerra,blandiendo espadas ydisparando saetas. Ámame derrumbando en escombros la región,en medio de un terremoto o un
Desesperante es esperar,sobre todo,cuando uno desconoce qué es lo que se estáesperando.¿Espero la tormenta?¿Espero tardes de primavera?¿Espero algo que no