Ojo de calle
Recorremos las calles,
vos o tu ojo sobre mi hombro
como esas tomas
en que la cámara graba al oyente
desde atrás.
Las calles hablan
y vos das saltitos en mi hombro
porque la vereda es despareja
y está llena de baldosas
que nos hablan de lluvia
y está llena de olor a culo
que nos habla de una pésima administración
de la infraestructura cloacal.
Me gustan los jacarandás,
pero no me gustan los clichés,
así que como criterio de selección
de mi errancia
elijo siempre doblar en la esquina con mas pintadas.
Flasheo sobre las paredes pompeyanas.
Flasheo sobre la naturaleza de la aleatoriedad
y vos, en buena vereda,
seguís con los saltitos solo porque te gusta boludear.
Entro a una ferretería
y le pregunto al ferretero
cuanto mide un metro
y vos lo ves hacer una cara y rápido
me da vergüenza y le pido
un aerosol
y flasheo que todo eso
es medio
hacer poecia.

