Carta I
Querido mío, ya no te leo, pero sé que vos sí. Espero que estas palabras sean tan dulces como la
Para mí fuiste una lección Y para vos yo un aprendizaje Para mí fuiste dolor Y para vos un viejo
Escribo esta carta con un semblante compungido, porque hasta ahora trato de comprender las situaciones que abordan en ti. Desde
con el pelo mojado a la mañana cuesta arriba en el bondi desvelada con luna en las pestañas la panza
Decime dónde vas, que yo quiero ser parte. Decís que no te vas y yo te veo escaparte. Mentirme no
Papás vacíos y poco valorados, se rompen el cuero laburando. Niños que tienen y no tienen nada. Es importante nutrir
Te dedique mi cuerpo mi alma mi corazón tal vez fueron solo en unos versos que se perdieron en
Juro que si sobrevivo este día mejor no juro nada Enamorada de un amor sin rostro perdida entre la saliva