Mi vida, ¿cómo te explico? Estoy mal y quiero seguir, no puedo ir con vos, congelas el tiempo, me dejas
Si después de tantas palabras no queda nada, Si se desvalorizan con el tiempo, Si las miradas se desgastan, Si
12 pasadas y se fué tu encanto, y no disuelve las mentiras. En tu red había alas secas, de ahí
– Por lo general nos dormimos a las doce horas. Siempre vos antes, lo que me da oportunidad de mirarte.
Para mí fuiste una lección Y para vos yo un aprendizaje Para mí fuiste dolor Y para vos un viejo
Escribo esta carta con un semblante compungido, porque hasta ahora trato de comprender las situaciones que abordan en ti. Desde