EL JUICIO
Eran las 7:06 del sábado 21 de julio de 2012. Fernando Giménez caminaba tranquilo a la parada de colectivo para
Debió ser una señal cuando el corredor de zapatillas verdes, como siempre que le daban ganas de un pucho para
En mi pueblo no hay mendigos, y yo no quería ser el primero. Pocas veces había visto uno. Desaparecían después
Eran los últimos días de enero, y la ciudad de Bahía Blanca era un infierno. Las altas temperaturas habían sido
Siempre estaban en la puerta del cajero automático del Banco Ciudad. La madre adolescente con sus dos hijos: una nena
Salía por trámites, organicé un mapa mental del recorrido, economía de tiempo, cálculo básico, días y horas de menos concurrencias,
Una tarde de primavera, los pájaros entonaban sus melodías al pie de los arboles que comenzaban a ser vestidos con
Si la magia tuviera un cuerpo como el nuestro sería el de un hilo, una tela fina como la seda
-No me mates, por favor. Su suplica sonaba igual al maullido de un gatito lactante. No sé como alguna vez
«O pato vinha cantando alegremente, quém, quém» -«O Pato», João Gilberto El primer y único recuerdo que tengo de mi