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Que lindo es el humo que sale de tus labios. El humo laxo que revolotea entre nosotros. Es el beso
Tengo que admitir que mi ego muchas veces no me deja ver con claridad. Tengo que admitir que mis palabras
amanece y ya está con los ojos abiertos La oscuridad absoluta podría ser un consuelo pero se filtra una luz
Las tardes ya saben a canela la espuma del mar se ha convertido en la de café las nubes grises
Ella. Ella nunca quiso ser madre. Nunca quiso cargar en su vientre nueve meses a un parásito, a un buitre,
Te observo rodeado de gente, rodeado de edificios, rodeado de excesos: de multitudes, de pares, de un mar de gente,
Pensamientos perezosos Se pregunta si el acto de pensar es lo que le da pereza para actuar, para hacer. Se