Otra mañana
Las seis de la mañana nunca es una hora en la que uno desee despertarse, pero siempre dos es el
Las seis de la mañana nunca es una hora en la que uno desee despertarse, pero siempre dos es el
¿Cuánto tiempo llevo buscando? sé que afuera me buscan también, en los bosques se escucha un nombre: es el mío.
Acariciar el teclado, esperando una respuesta. Esperando las palabras correctas para todo. Esperando que las expresiones idóneas nos atraviesen como
Por dentro, por fuera. Camina por mis espacios. Se los conoce de memoria. Lo dejo. Que me marque entera, lo
No podré librarme de ella de sus laberintos y dramaturgias me retuerce espiralada mintiéndome al oído, lamiéndome. . Estoy esclava
empieza un nuevo día y quiero que termine porque llega la noche y tengo que atarme el pecho para no