papel picado
ella tenía un papel picado adherido al entrecejo
ella armaba en su aparato el qr para cobrarme
cuando el punto volátil en su cara
amagó a darme un mensaje del cosmos
un milisegundo místico que se esfumó
al reaparecer el contexto
tan sólido tan euclidiano
un local de cotillón
con sus colores y brillos y texturas
entonces conversamos
a pesar del ruido visual
a pesar de la alegría tiránica que ejercía una vigilancia
a través de las pupilas de un felino verde pastel
a través de la sonrisa de un payaso infinitamente repetido en la pared
nos tenían bajo control ahí las cosas alegres
pero conversamos
y ella se puso solemne
el papel picado lila fijo en la frente
compensaba su gravedad
y compensaba también sus ojos cansados
tan joven y de ojos tan cansados
.
el chico hermoso que trabaja en starbucks
también tiene esa mirada
un agotamiento que ya no le entra en el cuerpo
y está aprendiendo a contener
están aprendiendo
jóvenes y cansados
al principio no es evidente
es cuando él dice
–que tengas lindo día
que las líneas en su rostro
llevan a esta otra calidad opaca
como de náusea
la de estar aprendiendo
durezas
asperezas
adentro
y por fuera una piel tersa
.
llegada esta escena yo siempre pienso
qué suerte la vida que tengo
.
una vida de comodidades
una vida en un sillón
hipernostálgica
abarrotada de objetos
de canciones tibias
qué suerte
una vida de calendario complejo
que se disuelve
se vuelve una sucesión de momentos burdos
una vida exhibida en storys
una vida cuidadosamente repartida en storys
una por día en promedio no mucho
una vida de idioteces interminables
desesperanzada frustrante sin posibilidades de encuentro
y con refugios oscuros
refugios de placeres inconfesables
que se confiesan constantemente
en storys
una vida paralela mental de fantasías culposas
sin encuentro
una vida de ganarle al despertador y de perder con todo lo demás
una vida ghosteada
una vida de ir a dormir la siesta y practicar morir
pero no en capricho depresivo
si no en intento espontáneo de acercamiento
de fusión con la muerte
con todos los que se murieron
con los pies fríos
la muerte es fría desde afuera
pero desde adentro es dejar de sentir
dejar por fin de tener frío de tener miedo
.
una vida que es un punto pataleante
en el vacío
un punto vacío que patalea
en su único soporte concebible
un vacío superior
sembrado de más y más puntos vacíos
llorando como bebés
por la atención imposible
de sus vecinos llorantes apáticos
un punto
como un papel picado
confinado a una frente humana
aislado
un papel picado solo
ignorante
de su naturaleza colectiva
