Escribo en el corchazo
Y es un brindis antiguo
Un brindis aceptado
Nos hemos ganado
El pan y el cuchillo
El pan lo arrojamos
Enojados
Y empuñamos el filo
Aprendimos
Que no todo es comida
Que las emociones
Se agolpan en la garganta
Y que el manjar
No puede tapar
La explosión que resuena
El barrio
Celebra
Desinfectamos todo
Con el alcohol de los dioses
Y seguimos
Porque tanto llanto contenido
Es una herida que revienta
Mucho más allá
Cuando no quedan más voces
Y el mundo dió toda la vuelta
Los soldados se han vendido
Solo nos queda el orden alambrado
Y los límites personales
Hace tanto que nos alejamos
Que ya no nos reconocemos
Y quizá paremos en la misma fosa
Sin recordar lo idealizado
Rendidos
Sin capacidad de abrazar en encuentro
Porque las rejas ya no son de hierro
Sino de huesos que cubre la piel

Creí que era poesía, pero era mi mente desfragmentándose.
