Noches de renacimientos

Las noches que transcurren

sobre una cama de hospital

se mezclan entre silencios y gritos.

Se confunden sin límites 

dudando

entre mis muertes y mis recuerdos.

En esta cama de hospital

 los cielos se hacen sangre 

y se me escapan por entre las grietas

involuntarias de mi cuerpo 

como un sacrificio sin recompensa

que se ofrece a dioses desinteresades

que todavía no me quieren recibir.

En esta cama de hospital

mis ganas son rehenes 

de sábanas ajenas y sin dueños

que me mantienen caprichosamente acá

en esta cama

en este hospital

en este mundo.

En esta cama de hospital

la necesidad del viento en la cara

es casi un chiste

un dejavú de otra vida

que ya no me pertenece.

En esta cama de hospital 

el tiempo

son gotas constantes

que caen, estallan y se pierden 

en un océano de suero.

En esta cama de hospital 

soy parte de una lluvia nueva

que me empuja al vacío 

y me despoja de mis historias pasadas

que se lleva mis nombres y mis dolores

que me lava y erosiona 

que me envuelve y me escupe

que me protege y desaparece. 

En esta cama de hospital

ya morí muchas veces

pero aún recuerdo

cuánto dolía la vida en retirada

mientras mi mundo se deshacía.

Aún recuerdo rostros 

aún recuerdo olores

aún recuerdo canciones.

Aun recuerdo errores que quisiera 

volver a repetir.

Pero esta noche

en esta cama de hospital

todo eso está quedando atrás

y lentamente 

estoy empezando a olvidar,

olvidar quien soy, 

olvidar quién fui

aquello que deje sin hacer

o qué hice y me arrepentí.

En esta cama de hospital 

la muerte empieza a nacer

y me voy transformando.

Estoy renaciendo con el amanecer.

Estoy dejando atrás

una memoria de cordón

que me une al centro de la tierra

y me alimenta de un pasado ancestral.

En esta cama de hospital 

quiero contarles 

que tuve cientos de vidas

y que en su honor 

por ellas 

en esta noche 

voy a llorar.

Porque esta 

es una noche océano

en la que el lenguaje quedó suspendido.

Porque esta 

es una noche caverna

en la que escondí las palabras

hasta que pueda entenderlas.

Prometo, algún día, volver a buscarlas.

Aprenderé nuevamente el camino

a estas viejas historias

y entonces

alguna otra noche portal

yo recordaré todas las memorias 

que hoy dejo atrás

y podré contarlas

nuevamente

aunque sea

por un instante

desde alguna otra cama de hospital

antes de volver a olvidarlas.