Psicología

Infiniforme

Paolina nunca supo de su cualidad de ola, hasta que se aburrió como una ostra.

Siempre se había manejado en las profundidades, persiguiendo a las sirenas, haciéndole cosquillas a las estrellas de mar para hacerlas reír, o curioseando la infinidad de peces raros que habitan en lo profundo del océano.

Pero un día en que la luna brillaba como brilla la brillantina, Paolina fue iluminada por un haz de luz lunar.

Entonces presenció la inmensa sensación de plastilina. Aquella sensación legendaria, leyenda del Antiguo Talud, que su abuela OpALina le narraba cada vez que visitaban los corales.

Desde la época de los caballitos de mar fosforescentes, que los habitantes del océano habían dejado de creer que esa emoción existiese.

Pero OpALina, una masa de agua tan antigua como la luna, conocía secretos milenarios sobre el azul movedizo. Y cuando Paolina nació de un remolino de cardumen, ella ya se había mudado a las profundidades.

Paolina amaba los colores de los corales y las caracolas; los crustáceos le parecían fascinantes. Pero el ambiente, cada día desde que vió la luna, se le volvía más lejano.

Entonces se soltó de una rama de coral a la que se había aferrado desde que comenzó a sentir aquella sensación de plastilina. Y empezó a elevarse sin esfuerzo siguiendo el haz de brillo.

En un momento su presencia hizo tope con la brisa marina, y del susto pegó un salto demasiado alto.

Mientras se mezclaba con el viento salado, notó varias cosas. Vió lo dormido que estaba el océano. El silencio que pedía a gritos un murmullo como el del interior de las caracolas.Y a la luna aburrida. Tan aburrida como ella.

Pero sobre todo, en aquel salto atolondrado, sintió la necesidad de cambiar de forma, como plastilina. Y entonces, rodeada de esencia lunática, se convirtió en espiral.

En aquel momentó notó que la luna se puso contenta. Y ella se sintió fabulosa. Había hallado un sentido muy anhelado.Y cayó de nuevo desde el aire, y volvió a saltar- soy un delfín, pensó- y a cada salto se transformaba en algo nuevo, en algo más.

Después del espiral descubrió que podía tomar casi la forma que quisiese, si saltaba hacia la luna. Y se volvió una nota musical, luego una nube, luego un pájaro.

Paolina, aquella masa de agua tan perdida.. Entre colores cotidianos y sardinas, encontró un brillo pálido, lunar, infiniforme. Al saltar en espiral.

Victoria Abecia

Vic vickytoria - Es la palabra antes que tus labios la suelten.

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