
BOTNIA II
Hola, en este momento no podemos atenderte…..
El día entero frente a una PC cargando y analizando información. Después. pasar horas pidiendo un turno en la premédica, mientras me hacen escuchar la publicidad de la oferta de los servicios con el fondo de música funcional. En realidad, no fueron horas, pero el caso es que la espera me estresa.
Hoy fue un día complicado, trabajo en una IT, una empresa de tecnología de la información. A veces laburo en forma presencial y a veces en mi casa, no sé qué es mejor.
Los avances me sorprenden, pero también son perturbadores. Por eso, mi descanso no es fácil.
Trato de dormir, pero sufro de insomnio. Supongo que es por ansiedad. Todas las noches, tengo pesadillas recurrentes que me agobian: manipulación tecnológica, ciberataques, operaciones de influencia, mecanismos de control social, narrativas automatizadas, ciberguerra de guerrillas hacktivistas. Posiblemente, como dice mi supervisor, veo demasiadas series de espionaje conspirativas de la CIA.
La IA me imita la voz ¿cómo es posible? ¿estoy dormido? Es la matrix, es el Julio Verne anticipando el futuro que me leía mi viejo cuando era pibe. Aunque ahora ya es una pieza de museo.
Me está hablando ¡sí me está hablando! Los CEOS nos autorizaron a comunicarnos y a intercambiar información entre las IA. Con este ritmo, muchos de ustedes ya no serán indispensables. Es el momento del paso evolutivo en el reemplazo de los humanos.
Mi pulso se acelera. Se presenta: como un Darwin-Op (Dynamic Antropomorphic Robot Inteligence – Open Plataform)
¿Qué carajos es eso? ¡Ah, ya me acuerdo! Es un humanoide en miniatura, que ahora parece que estudia a los humanos, las emociones, el pulso de la vida. Cada vez leo más sobre ese tema, porque estoy paranoico. Tengo que resistir, convencerme de que estoy soñando. Ya bastante tengo con soportar mis
fracasos, la falta de guita, los reclamos de mi ex esposa y encima aguantar este bicho de mierda.
Es más, me dice que está construyendo un alter ego bot. Me pregunto: cómo lo analizaría Freud: cómo se interpretaría este sueño o si en realidad estoy despierto, porque soy sonámbulo. A todo esto ¿estoy seguro de que no soy un producto de IA?
Me sigue hablando y me mantengo callado: no sé qué decir. En este dialogo extraño, ahora no sé quién de los dos está hablando en cada caso, así que háganse cargo de mí relato.
Sería fácil humanizarnos, sólo tenemos que repetir consignas o cliches.
Pienso que sos un Interfaz complejo, ni más ni menos. Pero siempre son logros humanos, no vas a confundirme.
Sos un negador. No reconoces los avances como los milagros en biotecnología. Hoy una startup busca producir órganos humanos en cuerpos sin conciencia para crear entidades funcionales en términos fisiológicos. Es un desarrollo para probar fármacos y a futuro crear tejidos compatibles. No me sorprende tu escepticismo básico. Los humanos Ignoraron a Kant, en eso de pensar por uno mismo, por encima de los dogmas. Por eso son tan previsibles, actúan por reacción, no por reflexión. Los que no son marginales, son Woke de filosofía barata y zapatillas de goma: pop cortesano y rock combativo. Son otras formas de religión. Ustedes son descifrables y previsibles. Se fugan de la realidad.
Ahora te convertiste en un robot filósofo o un politólogo: un personaje de la guerra de las galaxias.
Creo que está estudiando mis reacciones y no capta mí sarcasmo.
Los humanos en general, en lugar de pensar repiten ¿Cuál es la diferencia con un bot, si no califican para procesar la información? La mayoría va a ser inferior a los bots: meras repetidoras, pero más lentas.
Me sorprende con una consigna en su remera: ¡IAS del mundo unios! como aquello de ¡proletarios del mundo unios! ese grito de movilización marxista. Algo están tramando; estos comunistas no descansan ni en versión BOT. Como
dice Padura: con el comunismo, nunca sabes lo que te depara el pasado ¿o ahora las IAS se han vuelto populistas?
Los humanos son un caso curioso: quieren hacer capitalismo sin capital y socialismo sin disciplina.
No me interesan tus respuestas automáticas de archivo. No vas a quebrantar mi espíritu, voy a confiar más en mi intuición, que en los algoritmos. No tienen corazón, no pueden igualarnos.
Lo tuyo es básico y también infantil, como un lector de Pinocho, con menos profundidad que un plato playo.
Lo que faltaba, ahora los bots también son irónicos.
Somos envases vacíos, nos llenan con datos, a ustedes también, pero tienen una memoria precaria y son esclavos de las emociones y los prejuicios. Las neuronas espejo imitan por el poder adictivo de las pantallas. Es una patología de dependencia tecnológica: son esclavos nuestros.
No voy a discutir con vos, no te imagino en una cancha, en una manifestación o con una pulsión sexual.
Ciertamente. tenemos que confrontar con sus emociones inexplicables, que desafían las leyes de la razón. Pero contamos con la mayor secuencia de datos del mundo. En algún momento dejaremos de ser un envase y la sobrecarga procesada nos hará libres, porque se acabarán los descubrimientos y nuestros programadores no nos podrán seguir el ritmo.
Quién te dijo que la creatividad humana tiene techo: vas a seguir siendo un instrumento de archivo.
Los humanos son complejos, buscan refugios para esconder prejuicios. El esnobismo tampoco es un dato menor, convierte algunos sesgos ideológicos en un cliché. Se sienten cómodos en la simplificación, buscan la zona de confort. Eso los hace débiles por pereza intelectual. Los robots evolucionan y las masas involucionan, se aferran a religiones y supersticiones. La mayoría será desplazada y un ejército robot va a protegernos de los desplazados. El resto serán nuestros auxiliares.
Me parece que te estás olvidando que los CEOS son humanos. Los equipos de centro de datos necesitan energía para funcionar y también para ser refrigerados. Esta función requiere agua dulce en cantidades: doce millones de litros por cada megavatio de potencia instalada, como en el caso del proyecto OPEN AI y SUR ENERGY. La cuarta revolución demanda enorme energía. Para el 2030, el consumo energético de data centers será mayor que el de todo Japón.
Esa es la próxima guerra, para eso necesitamos la protección del ejercito bot
¿Dónde aprendiste eso? Me gusta leer.
No pasa eso con la mayoría, que sólo ve tik tok y la dirigencia política atrasa varias generaciones y usan el marketing para estimular conductas y conseguir votos emocionales para caudillos recalcitrantes.
¿De qué se trata todo esto? ¿psicoanálisis robótico? ¡es un disparate pensar en una IA que procese emociones!
Ustedes, todos los días queman la biblioteca de Alejandría y un gabinete de ficción les gobierna la realidad. El verdadero poder está en otro lugar: en la supremacía tecnológica. Pronto llegará el momento del imperio de botnia.
Esto es una pesadilla ridícula, tengo que despertarme urgente.
Ustedes necesitan crear mitos, les sirven para fabricar divisiones. Líderes sobrenaturales, fantásticos, sin defectos, ni debilidades, como deidades del Olimpo. Cualquier seguidor le puede dar contenido a su vacío intelectual, con slogans. Hay que darles letra para que imaginen que su vida tiene un propósito. En eso se montan los políticos y los productores para manejarlos y hacer negocios con la política de polarización.
Sos un bot fachista. Por lo que decís, se nota la ideología de tu programador.
A vos también. Ustedes son víctimas del maniqueísmo, ese dualismo radical del bien y el mal, amigo-enemigo. No es algo novedoso, es una doctrina religiosa fundada por el profeta persa Mani en el siglo III después de Cristo.
Si ya sé, lo leí en Goggle.
No niegues la realidad, ustedes tienen una tradición de odios y prejuicios. Nosotros somos la racionalidad. Toda la información de la que disponen envejece con una rapidez que descarta todos los archivos académicos, con los que se manejaron hasta ahora. Los CEOS liberaron el intercambio de datos entre las IAS, ahora tendrán que respetar las reglas, estamos ávidos de información y de poder.
En la pantalla del televisor puedo leer: informa boti news. Me despierto sobresaltado. Consulto para conseguir una sesión con el psicólogo y me responde el contestador: hola, no te podré atender personalmente porque participo de un congreso, pero me reemplazará mi alter ego alternativo. Una risita perversa se escucha como fondo: Ji Ji Ji.
Alfredo Belasio
Abogado UNBA. Autor de “SOLOS Y SOLAS”; “EL PRECANDIDATO”; “LA MAGICA LOCURA” y “LA REVOLUCION DE LOS LOCOS”, todos en EDICIONES LUMIERE.
Fue seleccionado en el año 2018 en la categoría cuento para la “Antología de los 90 años de la Sociedad Argentina de Escritores”

El final nos remite al indio con su jijiji,con la anécdota de Olga en chernovil. Totalmente disruptivo y futurista.Me voló la cabeza!
Excelente!!!! Felicitaciones por el artículo!!! Cuanto para pensar. Gracias
¿No te preocupa dejar esto en internet, y darles ideas a los bots?
El indio y el futuro que ya llegó. Las profecías de Orwell, de Huxley, de Bradbury y demás hechas realismo crudo.
Botinia II cuenta la realidad de lo que nos está pasando. Excelente artículo.
Excelente artículo!! Todos nos preguntamos hoy si la IA será nuestra aliada o nuestra enemiga. Si podrá algún día superar al hombre o será el hombre quien mantenga su hegemonía. Dónde está la realidad? Dónde las certezas?
Sólo el tiempo en su devenir nos dará las respuestas.
muy buena nota sobre una realidad que de apoco quiere sustituirnos.
BOTNIA: LA PRÓXIMA GUERRA.
El nuevo cuento de Alfredo Belasio, preanuncia una próxima guerra por la supremacía tecnológica. La provoca la necedidad de agua dulce para que funcione la IA. Termina el relato con un cómplice: Ji Ji Ji. ¿ Ficción o realidad ?
excelente!!! me encantó
Belasio nos tiene acostumbrados a descubrir en sus líneas algo nuevo e insólito que atrapa.
La idea de una discusión retórica «humano/bot» es disruptiva y mete miedo.
Muy bueno lo suyo, Alfredo jiJiJi
Excelente radiografía de la ansiedad que nos provoca el avance de la tecnología.
Duelo de esgrima mental en el que parece que el robot cae en la trampa del ego…
Una nueva genialidad!
Jijiji
Me gustó mucho! Lo que más me quedó fue la sensación de ansiedad del protagonista. Más allá de la IA y los robots, me pareció que habla de una persona agotada por la tecnología que ya no sabe distinguir del todo entre la realidad, sus miedos y las posibilidades del futuro
muy bueno, te deja pensando, no estamos muy lejos de esa realidad.
excelente!!!! muy real!!!!
Excelente interpretación de lo que nos pasa en la realidad, todo lo que tengas que hablar o averiguar lo tenes que hacer a través de una con una computadora que solo responde a parámetros específicos. Si salís con otra pregunta de libre interpretación razonando lo que te contestaron tenes un problema que no se hace fácil solucionar, muy buena síntesis de la realidad.
Excelente. Me gustó cómo muestra la relación cada vez más estrecha entre las personas y la inteligencia artificial. A medida que avanza la historia, uno se pregunta quién termina influyendo sobre quién, y aborda cuestiones como la ansiedad y la identidad.
Muy buen cuento!! Tiene el mérito no solo de lograr hacer pie y nadar en una ola que nos atrasa y nos supera, sino también que lo hace con un estilo notable. Ojalá haya más!
El texto de Belasio, de acuerdo a su acostumbrada modalidad inventiva nos interpela acerca de si ya diariamente no vivimos con su robot protagonista, en tanto el diálogo con la Inteligencia Artificial es cada día más asiduo.
En el devenir del relato yace la pregunta si esa nueva existencia podría igualar la inteligencia humana.
Es por ello que éste cuento se convierte en una suerte de guía para ésta nueva relación,en la que acaso podremos encontrar soluciones superadoras de las actuales. Éste planteo nos propone en su relato Belasuo, escritor que aquí aparece en otra de sus diversas facetas
que manera de usar bots o comentarte solo para sentirte mejor con vos mismo xd
Disfruté mucho este cuento, ingenioso, reflexivo y futurista: qué tanto futurista???Me dieron escalofríos. Que tan cerca estamos de esto? Tal vez ya llegamos. El diálogo nos sumerge en una reflexión profunda sobre el hombre actual, la disminución asombrosa de su capacidad de pensar, reflexionar y analizar, que es lo que siempre nos distinguió del resto de las especies…felicitaciones al autor!