Título
Que silencioso es el sábado a la siesta. El celular no suena, hoy no venís. No quería dormir, necesitaba verte.
Si cada guerra destruye un órgano Si un desamor puede borrar mi sonrisa, Si las rencillas me alargan las noches.
Siempre supe que la depresión y la ansiedad quedarian conmigo como almas en pena amenazándome. Cante victoria y me equivoqué.