A veces le lloro a todos los fantasmas
que en algún momento creé
debo confesar que fui como Frankenstein
uniendo partes amorfas de todos mis deseos
y del mismo modo que él
me maravillé al principio
después, me horroricé de mis criaturas.
Mis lágrimas negras
son duelo derramado por estos ojos
que miran de tanto en tanto
las almas que creyó ver
pero que no eran más que
mis manos dándole forma al aire
conforme a mis anhelos.
¿Entonces nada fue real?
No lo sé
¿De qué puedo estar segura?
De que fui la diseñadora
que sufrió todos sus fantasmas
con tal de ser
una Frankenstein casi espiritual
ambiciosa de amor.
Tengo 27. Soy de Bahía Blanca. Estudio Letras en la UNS.
Escribí cuatro libros, dos de los cuales están en Trafkintu. Podés seguirme en insta @dama.rixx
Hola! Me encantó el poema felicitaciones
Gracias!