Tengo un panda en la espalda
Nada de opiniones ni juzgamientos; me gusta tener un panda en la espalda, ya se lo dije a mi médico.
Nada de opiniones ni juzgamientos; me gusta tener un panda en la espalda, ya se lo dije a mi médico.
Mi prima ya me había comentado la situación difícil por la cual atravesaba Carla, que teníamos que llamarla dos horas
Ya te volviste loca. No trates de pensar en los motivos, solo pegáte un cartel en la frente que diga.
Debía de haber sido la obra maestra de un artesano anónimo fallecido hacía mucho tiempo y, sin embargo no fue
A las tres de la tarde hace treintaicinco grados en este pueblito costero del sur, el cielo está siempre gris
La gente que vive cerca del mar es más drogadicta porque no le tiene miedo al infinito. Podes fijarte; de
La prevención ante todo —Mamá, ¿por qué te miras tanto? —Porque siempre hay que revisarse, mi amor. — ¿Y
—Mentalicen lo que desean, cierren los ojos, atrapen el tiempo. ¿Lo conocen?, ¿lo tienen? Ahora es el momento; colóquenlo con
I. LA CAMPAÑA AL DESIERTO Todos los días me recuerdan que soy Juan Paredes, un ejemplar único como diría Serrat.
Iba adelantando por turno los troncos de mis piernas en aquel apoyo de equilibrista, sosteniéndome por el cuello del