De tal palo tal astilla
—¿Por qué hay tantos relojes acá? —Porque es una relojería, hija. La conversación se volvía incómoda. Era la quinta vez
—¿Por qué hay tantos relojes acá? —Porque es una relojería, hija. La conversación se volvía incómoda. Era la quinta vez
Nunca entiendo esa expresión cuando el corazón se detiene no hay tiempo para describirlo, mucho menos para notar que el
Intento no querer a nadie, cosa normal en estos tiempos, me ubico justo en el medio de tus dos cuernos