Cavando
Es el mismo bosque la misma rompiente sentada frente al mar con un televisor chiquitito miro la película de mi
No podré librarme de ella de sus laberintos y dramaturgias me retuerce espiralada mintiéndome al oído, lamiéndome. . Estoy esclava
Tengo una piel que se raya de nada en la cara un rayón por despertar entre dormida 5 am, casa
Se seca el pasto. Mi padre ya lo dijo: Tiempo de heladas. Independencia. El desfile escolar, ¡Ah, qué recuerdos! Quién,
La tierra tiembla bajo mis pies, La música susurra, El frío roza mi pecho, Pasan las horas Todo esta tan
Dos poemas de Catulo sobre Lesbia y un gorrión. II. Passer, deliciae meae puellae, quicum ludere, quem in sinu tenere,
Las gotas caen cesantes sobre mi piel impenetrable se derraban en laberintos sin sentido deambulan por mi cuerpo y se
nunca pude sentirme cómoda en este cuerpo mío tan quejoso, dolorido, desparejo yo no creo que alguien haya girado su