Cuándo despierto apuñalo conejos, que saltan sobre la alfombra blanca de lana a los pies de mi cama. Y en
DESESPERO Nada me duele más que tus dientes arrancando mi piel. Cuando queremos jugar vos siempre perdes, pero te hago
La fijación de un pensamiento es tan lasivo como un ejército de zombies están muertas esas ideas que pujan por
le pongo la cara a todo le doy mi rostro cuando se lleven a alguien espero cambiar mi cuerpo dar
vienen a convidarme el olvido con sus porquerías recién compradas y solo pienso en sangrar vino embriagarlos con mi amor
inclemente inclaudicable mientras desprecio todo lo que me besa como un maniquí duro de vacilar porque siempre es peor cada