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NO SOLO ES FÚTBOL

¿Qué busco con esto? A veces creo que una especie de reflexión, semblanza o una simple catarsis son necesarias para resistir. En mi interior, necesitaba gritar fuerte, aunque solo sea en palabras.

Ya pasaron varios días desde la final del Mundial. Quería que el tiempo me brindara otra perspectiva. La cercanía al evento no solo confunde, nos engaña y no nos deja ver el panorama completo.

Ese domingo, la tristeza nos abrazó a todos. Algunos por la derrota, otros por Messi, pero para muchos fue el recuerdo de los ausentes, que hoy no están presentes, pero siguen estando y se perdieron ver ese 15 de julio. Hoy, mientras hago memoria y escribo esto, se me cierra la garganta, empiezo a pucherear y siento que una lágrima está por salir, si no fuera por el punto que estoy por poner al finalizar este párrafo.

Lamentablemente, Argentina volvió a la normalidad.

La burbuja mundialista ya no está. La injusticia, la bronca, el odio y la grieta han vuelto a su máximo esplendor. A veces cansa que un país sea así, que se autodestruya a diario, pero que una vez cada cuatro años se una y elija ser feliz.

¿Cómo podemos ser así? Reímos y lloramos con la misma intensidad, como si no hubiera mañana. Citando un dicho popular de mi niñez: “somos una película de Sandrini”. Somos así.

Somos una nación abierta, mal que le pese a muchos. Un pueblo que se vive poniendo de pie en la adversidad, que en la difícil resiste, ayuda y te abraza en la mala. Somos el “argentino nace donde quiere”.

Somos ese plato de más que se pone en una mesa.

Somos tantas cosas buenas como malas. Somos mucho más que nuestros defectos. Vivimos con una intensidad que nos hace difíciles. Llenos de errores, virtudes e incoherencias, pero con un amor eterno cuando queremos. Este equipo somos todos nosotros.

Por eso dolió. ¿La derrota contra España? Sí. Pero las lágrimas fueron por “la última de Leo”.

¿Es un partido de fútbol? Sí, pero no. Es el recuerdo de un abrazo. Es la juntada de amigos. Es la sonrisa de alguien que amas. Es la rebelión de los débiles contra el poderoso. Es una bandera por los pibes de Malvinas. Es Argentina.

Por eso digo: GRACIAS, MESSI.

Fernando Ivan Bustos

Diseñador, docente y cultura-pop.

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