Literatura

Palabras de un hidalgo desahuciado

Ilustración: Jesse Jarldane (@jessejarldaneart)

Soy un caballero
A medio camino
Entre el heroísmo y la cobardía.
No tengo una misión,
Siempre me encuentro
En la misma encrucijada
Siempre caigo
En la misma trampa.
No soy la encarnación de la valentía,
Mi espíritu no es ejemplo de coraje
Soy un explorador sin horizontes
Ni metas.
Falla mi brújula en el sentido del deber…
Siempre supe que moriría en una justa
Ejecutando un duelo
Por alguna causa estúpida,
Como el ego o el honor,
Nunca en el frente de batalla
Nunca luchando contra un dragón
Solo combato demonios imaginarios.

Ahora escucho la música de la taberna
El canto de los beodos
Siento el lúpulo de la cerveza
Corriendo por mi garganta
Huelo la podredumbre de la madera
El óxido de las bisagras de una puerta
Ligera y deforme
De esas que rechinan al abrirse
Y pienso
Que ningún bardo
Resguardará mi historia
Ningún trovador
Contará mis proezas
Ni mis lamentos
Ningún Homero relatará mis viajes
Ningún juglar animará mis gozos.

Moriré intestada,
Porque no tengo patrimonio que repartir
Ni albaceas que nombrar.
La iglesia me condenará
A purgar eternamente,
Aunque ya erro en el infinito
Porque no completé ningún camino.
Nunca tuve un propósito,
Estoy atrapada en este mundo
Al que le debo una vida que no pedí.

No existe el destino
No creo en los oráculos
Todas las divinidades
Me abandonaron.
Mi fe está herida
No tengo Dios ni crucifijo
No creo en los símbolos.
Solo tengo una vela sin santo
Acusada de iconoclasia…
Mi único credo:
Memento Mori.
La inevitabilidad de vivir el presente
No busco perdurar
Trascender
Dejar un legado
Porque cuando llegue mi hora
Ya nada me pertenecerá.

En mi lecho de muerte
Solo espero un funebrero sensible
Que entierre mi cadáver con cariño
En algún lugar ignoto
Sin ceremonias solemnes.
Quisiera una despedida inocua,
Que mi esquela no tenga nombre
Y mi epitafio sea solo un corazón sangrante…

Por el momento
Ejerzo la contemplación
Percibo las presencias
Que actúan como mis guías,
Persigo un inalcanzable fuego fatuo.
Mi único acompañante: un ángel
Mi sancho panza colorado
Soldado de la luz
Criatura protectora
Cierra portales
Despeja la oscuridad.
Lamento ni siquiera poder nombrarte
Porque aún no se inventó una palabra
Para llamar a tu belleza
Tu brillante color
Mi fiel escudero.

Julieta Rosso

Profesorado y Licenciatura en Historia en la UNS. Poesía contemporánea (hago catarsis bah). Vértices, caminos, vórtices (2016) en la editorial artesanal Homoludens. Insomnia (2023) digital en Trafkintu. Coconductora de Radio TFK y redactora en 8000.

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