Que interesante es escuchar a la historiadora Sabrina Ajmechet. Se ve muy bien (en HD) tanto en el grupo América como Clarín.  Digo interesante para analizar qué tienen en la cabeza los “optimistas” que dicen que hay que olvidar el pasado y mirar al futuro; o recordar ciertos hechos -hasta ahí nomás- en una efeméride vacía billekenesca y reduccionista, en fin sin pensar la historia realmente.

En la misma línea se expresó ya Oppenheimer en su libro ¡Basta de historias!  donde habla directamente de una “obsesión latinomericana” por la historia. Fuerte… ¿Obsesión? ¿Obsesión por tomar nota de los errores del pasado? No, no creo que sea una etapa superada, como dicen,  que haya que olvidar… El tiempo pasa y cada vez se ve más claro que está en riesgo la memoria. Memoria que los operadores quieren reducir a la manera policíaca, tipo George Floyd. ¿Que seríamos si no recordáramos quién es el FMI, o quienes saquearon al país, o si ignoráramos que rol tuvieron los medios hejemónicos en la dictadura o qué son los desaparecidos? ¿Quienes seríamos?

Orwell pintaba en su 1984 una sociedad dividida en cuatro Ministerios. Uno de ellos era el Ministerio de la Verdad. Opuestamente a su nombre era ese el lugar donde se borraba la verdad en una especie de hoguera donde se quemaban documentos, periódicos, libros, y se construía una nueva “verdad” conveniente a un gobierno sensor. Pensaba ¿no eso lo que hace simbólicamente esta gente que parece vivir en un presente maquillado donde queda mucho mundo por vivir? 

Pero que bien se ve a Sabrina Ajmechet junto a Andrés Oppenheimer, en HD…