Aún recuerdo la última noche juntos,
Bebimos como casi todos nuestros encuentros.
De camino a tu bosque,
Confesamos sentires que callamos hasta entonces.
Todo el viaje tomados de la mano,
Bebiendo un buen suspiro líquido.
Este se destacó en que solo dormimos,
Nos abrazamos como nunca,
Querías que me fundiera en ti.

Sin sentirlo,
Sin siquiera decirlo,
Se concretó la despedida,
El último abrazo,
El último beso.

Luego de 8 largos añares,
El último hasta luego.

Dejándote reposar tan mágicamente,
Diciendo miles de palabras con miradas.
Sin saberlo,
Sin siquiera decirlo.

En el tiempo reposaran canciones,
Poesías,
Botellas vacías de sangriento vino.

En las calles aún quedan destellos,
Por donde caminamos,
Demostrando y ocultando cada sentimiento.

En la memoria quedarán,
inmortales recuerdos.

El final de ese caótico y hermoso,
Parasito ontológico del amor.
La despedida del amor escondido,
en aquel frondoso bosque.
La ninfa griega y
El lobo araucano.