Me invade una crisis existencial a punto de convertirse en ataque de pánico.

Me encuentro en la etapa en la que temo envejecer, como si fuera algo malo, como si fuera una sentencia.

A punto de cumplir los 27, solo pienso en todo lo que no logré, y que crei que a esta edad lo iba a tener logrado.

Aquí mis reflexiones innecesarias.

1. No me recibí: ver a todos recibidos y yo sin poder aprobar una materia que me filtra toda la carrera es algo que me persigue todos los días de mi vida.

2. Me siento sola: claramente ame independizarme, no así tanto la soledad. Hundida en un trio amoroso no dejo de castigarme todos los días, más me angustio por no poder tener lo que quiero con el.

3. No tengo casa propia, ni moto, ni auto ni bici. Cómoda en mi tipo de vida “voy a patas” me olvidé de crecer en esos aspectos.

4. Crisis existenciales, y…es un poco el resumen de este corto texto.

¿Pateticas reflexiones? Claro que sí.

Estoy vieja, y vivo mi vida de otra manera.

Que está bien y que está mal, solo depende de mis creencias.

Hoy entiendo que ya no soy esa revolucionaria de los 16.

Soy una adulta tratando de sobrevivir.