apilables (otros diez)
1
cuando la tarde se refleja
en las ventanas
de los edificios más engreídos
se vuelve lacerante
puedo sentir
el daño ocular irreversible
busco atrás
el sol no está
hay nubes
barda
autos
sólo existe su fantasma
en frente
en torres vidriadas
en un fenómeno físico
cegador y tramposo
.
.
2
si me como otra porción
voy a salir rodando
decís
y mirás al budín
emanarte sus feromonas
yo no reacciono
me perdí en la imagen
de lo gordo que rueda
lo gordo
con ese poder absurdo
que nunca ejerce
insistís
mismas palabras
esta vez respondo
dale
comé
me va a encantar verte rodar
.
.
3
una oveja puede reconocer a 200 personas
me baja el dato mirando el rebaño
nube de clones
cosa lanar indivisible
yo no reconozco ovejas
es injusto
para aquella que retuvo mis rasgos
y a cambio
recibe este ninguneo humano
ella es todas
es ninguna
ella infinita
se funde en la masa
trasciende
.
.
4
sus calzas y su remera ajustada corta
delimitan
un tejido adiposo desbordante
con algo de postre royal
firme a su manera
parejo
turgente
avainillado en su color
un grosor armonioso
que brota cual lava
hay vitalidad
en ese rollo
hay un mensaje optimista
que su cara desmiente
.
.
5
desde fila doce
los bailarines estáticos en pose final
son una foto pulcra
que si avanzás hacia fila uno
se corrompe
la imagen muta
es grotesca
es potente
los torsos se inflan y desinflan
emiten un calor palpable
el maquillaje corrido
de uno de los de atrás
enmascara parcialmente
un dolor
un calambre
.
.
6
nieva pelusa de álamo
una belleza solemne de lejos
asquerosa si te anda cerca
pregunto ¿tu alergia?
no va que estornudás
hay gotitas en el sol
una belleza
asquerosa
explotó en tu nariz
y enseguida hace de tu pañuelo
un bollo húmedo
asumo tibio
digo
salud
decís un gracias
reído y nasal
.
.
7
antes de esfumarse del todo
el recato
le sobrevuela el pelo
las cejas
él hinca los dientes
en la miga tierna
sus dedos se tensan tipo garra
pero no es predador
acá no hay presa
acá hay
un acto sacrificial
el sanguchito se inmola
ante algo más grande
unas fauces vampiras
demoníacas
humanas
.
.
8
agachada en la vereda
tarro en mano
hablás en trance
–es agua para los pájaros
la puerta abierta
los peligros
los huesos de un siglo
bancan la carcasa
pero tu alma queda corta
te retan y llorás
engullida por tu niñez
siempre acechante
siempre pegoteada
a lo lúcido
decís algo sabio
–la vida va en espirales
.
.
9
el delantal rígido
uniforme de la cafetería
tiene una esencia sadomasoquista
y aun así
acentúa tu ingenuidad
es desconcertante
las tiras de cuero
el color negro no del todo opaco
suman una nota
a tu aura de nene torpe
que lleva tostados
capuchinos
lleva tortas obscenas
a señoras
que te miran
los brazos
.
.
10
alguna vez
yo fui un caballo
lo sé en el cuello
lo sé en los ojos
cuando miro un horizonte verde
o si estoy en la ventana
de brazos cruzados
venís
me abrazás
y yo perdí esa habilidad humana
-el abrazo-
solamente puedo
estirar mi cuello
poner mi cuello
sobre tu cuello
alguna vez
yo fui
un caballo
