MUSICA VIENTO VIVO
Música viento vivo El sonido es existencia el antiguo es aire llega y es hoy hoy, es el de hoy
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Música viento vivo El sonido es existencia el antiguo es aire llega y es hoy hoy, es el de hoy
Recuerdo la primera vez que tuve una lapicera propia. Fue en segundo grado que nos juntaron a todos y todas
Una sartén con comida pegada llena de aceites mi piel se descascara y con los guantes amarillos rasco buscando una
Otra vez sostengo las paredes de una casa sin ventanas. Las empujo y la humedad me tira cachos de pintura
Mientras miro tus palabras volar desde tu boca a mis oídos busco los archivos que perdí entre carpetas quemadas ㅤ
Martín se levantó a buscar un poco de agua durante la madrugada. Su familia dormía plácidamente, el silencio interrumpido por
A veces [por no decir siempre] necesitamos la luz helada de la muerte antes de ver una mínima pizca
No hay forma alguna de que yo no haya visto que esto era algo parecido a quererte de más. Hay
Últimamente me acompaña el silencio. Al principio era denso, tedioso, pero me acostumbré a su compañía. Aunque no lo creas