Cálida oscuridad
nuevamente encerrada en la oscuridad las paredes frías que ahora me encierran no me abandonan al salir por la puerta
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
nuevamente encerrada en la oscuridad las paredes frías que ahora me encierran no me abandonan al salir por la puerta
cuando te vi por segunda vez descubrí que sos contraste escondías tu panal del olfato de mis ojos y pudo
Él despeina mi ser torbellino de mi vientre. Lis de ecos regresan nítida tu andariega cercanía. Cardos tierra mojada caballos
Por qué siempre tengo los labios secos si tengo palabras cansadas pero sigo tengo palabras que arden rechinan entre dientes.
Para los que gustan de reflexionar un poco. No se si se han dado cuenta, QUE a veces transitamos distintos
olivia apoya su cabeza en mi rodilla una ventana construida con cartón la puerta del baño -escena recurrente- donde me
¿Que es lo que ves? Luces que van pasando sobre un pasillo blanco ¿Con quién estás? Con nadie, pero veo