Amicitia
eres tu donde mi corazón encuentra fuerzas en la tibieza de tus palabras. eres tu en quien reposo mis debilidades
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
arrastro tu imagen por kilómetros y te encuentro aquí y allá entre mis sueños, entre cada insensato suspiro que te
Nos hiciste un té me apoye en la mesada a sopesar sorbo por sorbo. Qué estaba pasando? moría por el
¿alguna vez mediste un beso en una copa? hay una hora inmueble detrás de la cena tal vez que rumorea
te encuentro flotando en palabras perdidas como si fueran hilos de seda como si una piscina estuviera llena de ellas
el último adiós mis lágrimas escribieron un último mensaje ya todo estaba dicho ya todo estaba perdido solo quedaba mirar
a veces charlo con tu sombra. una figura malversada de vos. le pregunto muchas cosas, quizas sabe como estás hoy.
Hace un tiempo discutía con mi novio, que es de Buenos Aires, que un aspecto crucial de mi identidad haber
Volví a ver el mar después de mucho tiempo. Demasiado tiempo… Estaba con mi hermana. Nos quedamos en la orilla,