Desaparecer
-Doctor, ¿Cuál es su diagnóstico? -En primer lugar no soy doctor. Pero si le puedo decir que es lo que
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
-Doctor, ¿Cuál es su diagnóstico? -En primer lugar no soy doctor. Pero si le puedo decir que es lo que
Placa en la biblioteca de la Escuela Lomas del Mirador, Paraná, Entre Ríos, restituida en el año 2004 (1) Tilo Arenst Wenner,
Las hermanas del tesoro sexual Tan pronto como mi hermana y yo escapamos lejos de la casa materna, todo lo
Indicó el horizonte en rigor elemental. Agrandó sonrisas engomada al cristal. Ilustró nostalgias en mariposas. Preguntó ¿futuro? Huyó menuda. Vieja
Acabo de recaer sobre el poema del querido Langston. Digo querido y no por una sensación de cercanía o una
—¡Nada responde!— gritó el comandante Liam Miller cuando lo envolvió la oscuridad. La luz de emergencia inundó la cápsula y
Tenue luz de la persianaacaricia tu ser.De la luna a tu ventanay reposa en tu piel. Una mano en tu
No son matemáticas, nuestro credo es advenedizo. Honra el perdón, el sexo y la reminiscencia La fricción manual y neóptera