Me llevo
Me llevo tu mirada a la otra vida Como un puñal Metido en lo hondo del pecho, Sosteniendo el corazón
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
No soy yo este de aqui, tan abajo, casi nunca visto. Esta existencia cadaverica; un Yo por antonomasia. No soy
disequé una rosa y ahora es sombra sombra de labios que besan mucho y tiernamente se evaporan en el beso
◇◇◇ Sentada en el filoso borde de mis vidas la muerte me persigue con una antorcha de flor lila
No soy yo este de aqui, tan abajo, casi nunca visto. Esta existencia cadaverica; un Yo por antonomasia. No soy
en la mesa un vaper tabaco, fuego filtros y liyos, el mundo espera detrás de la valla. tengo que afeitarme
Cabizbaja todo el día. Miré la pared blanca de mi dormitorio, esperando el anochecer desde el amanecer. Cené sin ganas,
Ayer dijiste que no querías verme más Y me quedé mirando la nada. Pensé en todas las veces que me
En la parte más oscura de mi cerebro guardo secretos, dolores y miedos. Habitan todas aquellas cosas que me rompieron