Caos
Mi corazón no es un lugar tranquilo, no puedo enfrentarme a tanto caos, no puedo mirar de cerca los amaneceres
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
¿Cuánto tiempo llevo buscando? sé que afuera me buscan también, en los bosques se escucha un nombre: es el mío.
me dejé cubrir por crueles poemas y ya no hubo agua que me curase. cuando me pierdo en lo inmenso
nota al margen: no se me da muy bien lo de poner títulos Casas y flores una vez me encontré
Violeta, poeta y señora de los puentes posibles, si hay alguien que continúa trascendiendo todas las fronteras es Violeta Parra.
“La gracia”- dice el I Ching; el antiguo libro de adivinación que es el corazón del pensamiento chino – “no
La biblioteca fija y ambulante nace en 2014 siendo parte de un proceso mucho mayor: la recuperación y protección del