El amor es un niño muerto
como para benedetti nuestro amor es un niño muerto y cada tanto me acuerdo de él y lo visito le
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
como para benedetti nuestro amor es un niño muerto y cada tanto me acuerdo de él y lo visito le
Conozco lugares como tu cuerpo, sé que los mares se partían en olas cuando lo acariciaba y el sol
Según pasan los años Esa noche de primavera, salpicada por luciérnagas fugaces y estrellas titilantes, en un alejado rincón provinciano,
No recordaba cuando fue la vez que tuve tiempo para mí. Y no me refiero a quedarme encerrada en el
Y Lunes. Y todo lo que empujastepara el hoy.OrdenarPonerte de puntaal día.Y avanzas.DesayunasY lees. Y LunesEl que dejamodorra de resaca.Dicen
No sé otra cosa más que morir en mi escritura para vivir en el mundo ———– Es mi conocimiento y
Este frío enfría mi café mientras espero alguna señal que nunca veré. Hoy me siento un rato ante el frío