Enemigo
Tenía seis o siete, era un sábado de noviembre. La Iglesia de calle holdich abría sus puertas, sacaba los equipos
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Naciste en mí Naciste en mí, llegaste llena de mar, en años en que no te manifestaste en edades tempranas,
LA BUENA y LA MALA Se acomodaba el círculo de colas sentadas. Infancia en estos tiempos de culturas robadas. Revivirlos,
Se viene un nuevo Mundial de escritura y Trafkintu va a volver a participar de esta gran experiencia, generadora de
Un audio infinito, la pava chillando El trueno trompeta anuncia el bautismo del cielo sobre la ciudad del pecado Tengo