Portrait de una chica que viaja veintinueve kilómetros o setenta y dos minutos a una ciudad portuaria
Un día quiero ser madre, al otro pienso en la enorme soledad de serlo porque en un comentario de Tiktok
Durante mucho tiempo la pregunta fue por el ser de la literatura y después se pasó al para qué sirve la literatura. Más sensata que la anterior, esta pregunta dio lugar a muchísimas repuestas, casi infinitas según la posición adoptada. La literatura puede describir cómo echan humo las chimeneas de las fábricas o puede tomar la palabra para afirmar su propia imposibilidad de hablar.
El asunto es que, como designa un vacío, la literatura es siempre lo que pasó antes. Por eso se frustraron los intentos de fijar una definición. Cada vez que se dice “es esto”, la literatura ya está en otra parte.
Igual que en las Metamorfosis de Ovidio, cuando a Filomela le cortan la lengua y la encierran, pero igual se las arregla para contar su historia: la borda en una tela. Luego se convierte en ruiseñor, y quién sabe qué más ocurrió después.
Como en el mito, la literatura no tiene otra obligación que la de mutar. Dicho de otra manera, la literatura es siempre lo que está por venir.
Juan José Guerra
Un día quiero ser madre, al otro pienso en la enorme soledad de serlo porque en un comentario de Tiktok
Me duele verme en el espejo, tan triste, como un trapo sucio al que más de una vez intentaron limpiarlo,
Me había perdido en tu mirada tarde tiempo en encontrarme nuevamente la rutina abrir mi libro favorito abrir un poemario
Manejo Alguien dice se va a desplomar el cielo Mientras me hundo debajo del asiento Manejo Y el cielo baja
Hay sueños que se representan dormido. Pero hay otros que los muestro en conciencia. Aún puedo hablarle y ser amigos
Entre mi inconsciente en la noche Me ví acostado en una cama Una habitación desconocida dónde mi tristeza el descansó
El ha dejado los grabados en su cuerpo Cada línea carece de forma pero no de incierto Entre besos y
Confirmado, si, lo sé. El mundo gira, gira. Y con él, con él sus seres que lo habitan. Pero a
Qué bonitas son y yo estoy tan triste. Construyen sus casitas como horneros, como damas. Ni aves ni pájaros. Penas.