Todavía no siente el miedo

pero escribe mejor

en el limbo amoroso

donde sabe quién es 

antes de enloquecer.

 

Agarra mejor la birome,

es cierto

ha mejorado notablemente

el trazo,

notablemente para ella.

 

Nadie la lee,

este papel no tiene precio

para nadie,

nadie más que ella

 

Aún transpira prisa

mientras escribe

con su mejorada caligrafía

antes que pierda en el más

de los pensamientos

las palabras justas,

las que todavía le faltan

para sentir miedo.

 

…………………………………..

 

La piedra inerte

esconde una semilla

que aletarga los años de dolor.

Un sueño es posible

mientras el río lo permita.

 

……………………………………

Me presenté

solemne

nadie oficiaba la ceremonia

 

Tierra bajo las uñas

un brebaje extraño

y dos conjuros

 

Un ancestro 

pronuncia una frase

que no entendemos

se repite como eco

 

Dos flores:

una para dejar,

otra para llevar.

 

Cae una lluvia que

no nos moja

y notamos que se hizo efectivo:

la lluvia limpia lágrimas

y heridas,

da vida a las semillas.

 

Los pies

hundidos en el barro

nos dan una satisfacción

que inmoviliza el alma

y nadie quiere tomar la palabra

porque ya no se puede

tomar la palabra,

por eso nadie pudo

oficiar el rito.

 

Tierra en los pies

y en las manos,

un nudo en la garganta

de risa.

 

Nos queda una flor

que nos pone de rodillas;

sin tomar la palabra

la lluvia cesa y 

el sol nos enceguece.

 

No tomamos las palabras

inmóviles en el alma

sufrimos con el barro que se seca

quebrado

la flor marchita

y las manos dolientes

 

Tierra en las manos 

el sol en la cara

se funde el brebaje 

la semilla brota

ya no queda

más que hacer,

nos enterramos.